La Habana Vieja
Tiempo de lectura: 5 minutos

¿Así que te vas a La Habana? ¡Es una gran idea! Si es tu primera visita, la personalidad habanera te cautivará para siempre, seguro. La Habana Vieja es donde esa esencia se concentra. Recorrerla de arriba abajo es lo primero que tienes que hacer en la Habana.

La Habana (y Cuba en general) es, todavía, una auténtica rareza, una isla condicionada por su historia reciente. Cuando escucho a los mexicanos decir “tan lejos de Dios, tan cerca de Estados Unidos” no puedo evitar acordarme de los cubanos.

Y sin embargo, no conviene caer en la tópica victimización del cubano, y menos en La Habana, o podemos pagarlo muy caro. Literalmente. A pesar de los pesares, hay pocos lugares como La Habana en cuanto a experiencia turística se refiere.

La Habana Vieja

Calles de la Habana Vieja. / Streets of Old Havana.

La Habana: ¿Cuba?… nada que ver con Cuba

Una advertencia necesaria: si crees que La Habana es representativa de Cuba, te equivocas. Igualmente, La Habana Vieja tiene poco que ver con el resto de la capital de Cuba. Patrimonio de la Unesco desde 1982, La Habana Vieja es el lugar más turístico de la isla. Aquí hace decenios que se perdió la inocencia, turísticamente hablando.

La Habana Vieja

Calles de la Habana Vieja. / Streets of Old Havana.

Las coordenadas

Ya lo hemos dicho, no hay que confundir La Habana con La Habana Vieja, que es su núcleo, la vieja colonia española amurallada. El límite lo marca, por el este, la bahía de La Habana (el llamado Canal de Entrada y la Ensenada de Atarés, para ser exactos), y por el oeste, el Paseo Martí y la Estación Central.

Es ante todo un barrio colonial, barroco, fortificado, cuyo patrimonio ha sabido sobrevivir al abandono institucional adaptándose a unas condiciones socioeconómicas peculiares. Es vieja y no se maquilla. Ahí radica su encanto.

RECUERDA QUE: La Habana Vieja es el casco histórico de La Habana, pero la ciudad sigue más allá; los barrios de Vedado (también llamado Plaza de la Revolución), Regla y Centro también tienen muchísimo atractivo.

La Habana Vieja

Plaza de la Catedral en La Habana. / Cathedral Square in Havana.

Recorriendo las cinco plazas

Personalmente, lo más recomendable que hacer en la Habana es pasearse y empaparse en su urbanismo ortogonal, que parece ignorar al visitante más que acogerlo. Hay cinco plazas que articulan el barrio:

  • Plaza de Armas. En el norte, marcando el lugar donde se fundó la ciudad. Sin ser espectacular, el Templete es el simbólico monumento que marca el emplazamiento.
  • Plaza de la Catedral. A dos pasos por Mercaderes y O’Reilly llegarás a lo que parece una plaza castellana cualquiera donde destaca, oh sorpresa, la Catedral de la Concepción, una verdadera belleza.
  • Plaza de San Francisco. Hacia el sur, junto a las antiguas dársenas, está el punto de encuentro de los libreros de viejo de la ciudad. De lo mejor que ver en La Habana.
  • Plaza Vieja. Muy cerca, a una manzana, la más céntrica de las cinco plazas es también la más armoniosa y alegre, con la Cámara Oscura como principal atractivo.
  • Plaza del Cristo. Al otro lado de La Habana Vieja, la menos turística, con su iglesia de rigor, pero gran sabor local (llégate por la calle Amargura y verás).
La Habana Vieja

Plaza de El Ángel en La Habana. / El Angel Square in Havana.

RESERVA-VACACIONES-1

Visitar las fortificaciones

Son el otro gran elemento destacado por la Unesco, así que son casi obligatorias. Salvo que seas un fan absoluto, yo dedicaría más tiempo a la “vida real”. Esta es la lista esencial:

  • La Real Fuerza es el fuerte más antiguo, junto a la Plaza de Armas.
  • Los Tres Reyes del Morro y San Salvador de la Punta son los que recibían a los enemigos a la entrada misma de la bahía.
  • La joya de la corona sería San Carlos de la Cabaña, erigido tras el disgustazo británico de 1763; la mayor fortificación española en América, y la del cañonazo.
  • Atarés (no abierto al público) es el otro fuerte designado patrimonio por la Unesco, pero hay más. A destacar, el perímetro de la muralla que sobrevive aquí y allá.
La Habana Vieja

Castillo de la Real Fuerza en la Habana Vieja. / Castillo de la Real Fuerza in Old Havana.

Todo lo demás

Ahora que hemos tomado contacto, paseado y visitado un par de fuertes, vamos con lo serio: comer, beber, escuchar música, bailar y fumar.

  • Comer ha de resultarte fácil, sabroso y barato. No hagas caso a nadie, sigue tu instinto, métete en el primer paladar que te guste y pide algo sencillo. Y listo.
  • La experiencia turística completa implica tomar algo en La Bodeguita del Medio y/o en La Bodeguita del Medio, en las calles Empedrado 207 y Obispo 557 respectivamente. Si lo decía Hemingway…
  • Aunque yo iría al Hotel Ambos Mundos, otro sitio con solera (Hemingway… otra vez) que además tiene una música y una terraza de primera.
  • Hablando de música y baile, merece la pena ir un paso más allá: hasta la calle Zulueta 658, a los Legendarios del Guajirito, que no deja de ser el Tropicana de la música cubana, pero es algo imprescindible que ver en Cuba.
  • Ya verás que lo difícil en La Habana es salir sin tabaco, legal o ilegalmente. Para saber más, hay un excelente museo estatal en Mercaderes 22; para ver el proceso, la Real Fábrica (detrás del Capitolio); y para comprar, la Casa del Ron y del Tabaco Cubano (Obispo 2).
  • ¿Ir de compras en La Habana? Pues… Vete a Variedades Obispo, un “centro comercial” en la gran arteria de La Habana Vieja. Intenta hacerte con peso cubano antes. Toma bañito de realidad.

NUESTRO CONSEJO: Si te has hecho con MN y sigues interesado en “the real Havana”, atrévete con el transporte público en guagua o camello. Masificación, horario incierto y malas caras. De todo se aprende. El plano, para que veas.

(Si quieres escuchar una selección con las mejores canciones cubanas haz clic en el siguiente enlace):

AMAZON

La Habana Vieja

Transporte circulando por las calles de La Habana. / Transportation circulating through the streets of Havana

La Habana Vieja destila un espíritu único y ofrece vivencias difíciles de encontrar en otra parte del mundo.

Más allá de lo que acabas de leer, vete con un espíritu abierto y desenfadado, y verás que La Habana es una ciudad para vivirla y disfrutarla, más que para turistearla.

En cuanto a hoteles, excursiones, alquileres, experiencias y vuelos se refiere, no te compliques y contacta con nosotros.

Si en algún sitio merece la pena evitar trámites y papeleos, es en este.

Para una atención más personalizada, ponte en contacto con nuestros agentes por teléfono llamando al 922 15 12 51 o enviando un mail a ofertas@tubillete.com y responderemos todas tus dudas.

Recuerda que al final de este artículo, tienes la posibilidad de enviarnos un mensaje con tus peticiones o dudas y te responderemos rápidamente.

Abre los ojos y la mente, y La Habana dejará una huella imborrable en tu memoria y en tu espíritu.

La Habana Vieja

Vistas de la Bahía de La Habana. / Views of the Bay of Havana.

CONSIGUE-OFERTAS

No te pierdas este otro artículo en el que te damos muchos más detalles y consejos para que conozcas lo esencial sobre La Habana antes de ir: Qué ver en la Habana: la ciudad maravilla.

A partir de ahí, todo queda en tus manos.